Hace poco, Frank Ribéry, uno de los jugadores de fútbol más conocidos del mundo, que actualmente milita en el Bayern Munich alemán, se convirtió en noticia al comerse un bife cubierto de oro. ¿Es un plato sofisticado o la última moda en materia del kitsch?
El restaurant Manila Social Club de Nueva York también se está haciendo famoso por servir unas donas bañadas en oro comestible, que cuestan 100 dólares cada una. Hasta ahora, los que se muestran más interesados en probar esta clase de preparaciones son los multimillonarios rusos o chinos, que descubrieron la riqueza siendo adultos, y que no le escapan a todo lo que les permita lucirse ante los demás.
Los especialistas afirman que el oro no tiene ninguna propiedad nutricional ni sabor, de ahí que su uso solo sea decorativo, y sí, en cambio, que es seguro como alimento. Aunque valga la aclaración: “Siempre que sea elemental”, y no cuando está aliado a otros elementos.
No se sabe muy bien cuándo se empezó a utilizar en la gastronomía, pero la primera referencia a una comida con oro es en el siglo XV, cuando el duque de Saboya preparó un banquete para 500 invitados y los platos estaban decorados con 5 kilos de oro.
“Estamos completamente a favor del uso de oro en la cocina, siempre y cuando se lleve a cabo en un restaurante en el que no desentone, para que su utilización no resulte pretenciosa”, afirma el chef español Ricardo Vélez.
¿Te atreverías a comer un plato decorado con oro?
Transformar salsas y ajustar texturas, entre los resultados de este líquido clave.
Recetarios, crónicas, atlas viajeros y manuales ilustrados. Propuestas distintas sobre un universo que nos fanatiza.
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