Vino para gatos, ¿por qué no?, debe haber pensado Brandon Zavala, un enólogo estadounidense y fanático de los felinos, que además es propietario de la bodega Apollo Peaks, ubicada en Denver, Colorado (centro-oeste de Estados Unidos).
Lo que parece a primera vista un disparate y que empezó como un chiste entre amigos, en realidad se convirtió en un muy lucrativo negocio para la empresa, en un país donde millones de personas está dispuesta a gastar fortunas por sus mascotas.
El vino, en realidad, no tiene alcohol, como era de esperarse, y viene en dos presentaciones: Pinot Meow, que sería una versión “tinta”, y MosCATO, la blanca. Los vinos son elaborados con 3 ingredientes: napeta canaria, una planta que aman los gatos, agua, remolacha y conservantes naturales, todos ingredientes provistos por productores locales.
El éxito es tan grande que el vino se exporta a distintos países del mundo y la producción no logra abastecer toda la demanda que tienen. Por eso, ya están pensando en crear más variedades pensadas exclusivamente para los perros. En la bodega creen que, si a los dueños de gatos les encantaron estos vinos, a los de los canes directamente les fascinarían.
¿Te ves comprándole vinos a tus mascotas?
Transformar salsas y ajustar texturas, entre los resultados de este líquido clave.
Recetarios, crónicas, atlas viajeros y manuales ilustrados. Propuestas distintas sobre un universo que nos fanatiza.
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