Si en todo el mundo los comercios relacionados con la actividad gastronómica se empezaron a cuidar del coronavirus para evitar el riesgo de contagios, cada uno elige la manera que considera la más adecuada para proteger a sus clientes.
Tal es así que en Washington está por reabrir un restaurant con estrellas Michelin que instalará maniquíes en las mesas que obligatoriamente deberán permanecer vacías por el distanciamiento social. El objetivo es que los comensales no se sientan tan solos, algo que en Dubai se resolvió instalando peluches gigantes de osos panda, una manera más simpática de llenar los espacios.
En otras partes del mundo donde ya reabrieron los comercios se exige el uso estricto del barbijo, la distancia mínima de 2 metros, esperar fuera del negocio, algunos miden la temperatura en el ingreso, instalan detectores faciales en las cajas para no tener que usar billetes ni tarjetas, pero nada como el sistema que implementó esta carnicería de Córdoba.
Su dueño armó un tobogán de chapa por donde entrega la compra de sus clientes, quienes no pueden acercarse al mostrador. El pago lo dejan en una caja de cartón a la entrada, y el vuelto les llega por medio de un tubo de los que se suelen utilizar en las instalaciones internas de gas. El ingenio criollo en su mayor expresión.
¿Te sentirías más cómodo comprando así?
Transformar salsas y ajustar texturas, entre los resultados de este líquido clave.
Recetarios, crónicas, atlas viajeros y manuales ilustrados. Propuestas distintas sobre un universo que nos fanatiza.
No son heladerías, pero elaborar su propio producto con creatividad y estacionalidad.
El cóctel, que se transformó en un clásico de pulperías y luego clubes de barrio,…
Más allá del nombre, nada tiene que ver con el bañado de chocolate que se…
Mauro Colagreco en Tailandia y Pablo Airaudo en el País Vasco mantienen en 2025 las…