Que vuelvan los envases retornables de vino es algo que tiene un aroma bien vintage, y que remite a cómo se consumía esta bebida antes del boom de los años ’90. Pero hubo que atravesar una crisis como la que provocó la pandemia para que la damajuana, el emblema del envase retornable, volviera a la mesa de los argentinos.
Fue a partir de este revival que la cervecería Quilmes, la más grande del país, decidió lanzar un envase retornable de vino a $ 100, con una nueva línea, Ping Vino, pensando en otro clásico argentino, el pingüino de los bodegones. Las botellas son de 850 cm3, con tapa a rosca.
“Ping Vino es un vino de buena calidad a un precio accesible. Su objetivo principal es ofrecer la mejor calidad posible a un precio accesible gracias a su envase retornable. Estamos presentando 3 variedades: Red Blend, White Blend y Rosé. Todas las variedades son vinos fáciles de tomar y de aroma ligero a frutas. Son de carácter corto, o sea, duran poco en boca, lo que los hacen ideales para cualquier ocasión”, fue el mensaje desde la cervecera.
Por ahora, Ping Vino será testeado en Córdoba y, de acuerdo con el resultado, se comercializará en otras partes del país.
Pero lo verdaderamente revolucionario es que la empresa propone canjear el envase por uno de vino u otro de cerveza, y viceversa. Es decir que los cordobeses podrán llevar sus envases vacíos de Quilmes y llevarse uno lleno de Ping Vino.
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