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Cajú y macadamia, dos frutos secos que pisan fuerte

Te contamos acerca de estos productos que cada vez cuentan con mayor aceptación.

Los frutos secos están en alza. Parte de su renovada aceptación tiene que ver con la tendencia universal por una alimentación saludable. Es que son una bomba de proteínas y minerales, ocupan poco lugar, y son fáciles de ingerir.

Los más populares son el maní, las nueces y las almendras. Pero existen otros frutos secos de excelencia que gozan del beneplácito de los consumidores más jóvenes; dos de ellos son las castañas de cajú y las nueces de macadamia.

#1. Castañas de cajú. También se las conoce como anacardos. Es un arbusto americano que los portugueses llevaron con éxito a la India. La semilla o fruto es la parte comestible (el proceso para descascarlo no resulta sencillo), que se consume después de tostar la fruta para quitarle la piel, y puede usarse al natural, salada o con azúcar. Tiene un sabor suave, mantecoso, muy agradable.

Se pueden conseguir todo el año en dietéticas, tanto crudas como tostadas. Es importante guardarlas en un recipiente hermético, en un lugar fresco y seco. Conviene consumirlos dentro de los tres meses, pero si uno lo desea, se pueden congelar en un tupper. Son un excelente snack tanto para que los chicos lleven al colegio como para acompañar una picada. También acompañan frituras y curries. Mauro Crivellin, reconocido cocinero italiano radicado en Buenos Aires, aconseja incluirlos en el pesto, porque los piñones son escasos y caros, y la nuez es demasiado amarga.

#2. Macadamia. Es un el fruto de un arbusto proveniente de Australia, cuya forma es redonda, como una canica. Tiene un color blanco cremoso, resulta untuoso y graso, y es de color blanco amarillento. Hace pocos años que trascendió la frontera geográfica y actualmente es conocida en todo el mundo, aunque tiene la barrera del precio, ya que es una nuez cara. Se suele comercializar descascarada, tanto cruda como tostada.

También es necesario mantenerlas en un recipiente hermético, en un lugar fresco y oscuro. Si bien se consumen como snack, también se emplean en repostería ya que cada vez más forma parte de muffins, brownies de chocolate y también para coronar helado de vainilla. La industria cosmética le está dando lugar, sobre todo en productos para cuidado capilar.

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