Un comensal decidió aprovechar la posibilidad que le dan las redes sociales como caja de resonancia de las protestas y comentarios para quejarse por el servicio deficiente que le brindó un restaurant en España.
En el establecimiento gastrónomico TT Tapería de Sant Carles de la Ràpita, en Tarragona, Cataluña, un cliente dejó una reseña negativa por una hamburguesa que pidió para su hijo.
“El niño al ver su hamburguesa se echó a llorar. Solo digo eso…”, escribió el comensal, agregando una sola estrella de cinco posibles para calificar al restaurant.
Sin embargo, la respuesta del propietario del establecimiento causó sensación y fue muy comentada en las redes.
“El niño se echó a llorar porque le pedisteis una minihamburguesa (50 g) y a su hermano mayor una wagyu (200 g) después de deciros 3 veces que la hamburguesa mini era muy pequeña. Yo también me habría echado a llorar, la verdad”, le pusieron como respuesta a su posteo.
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