Se llama Mármol Siglo 17 y es un restaurant como pocos en el mundo. De hecho, no es fácil darse el lujo de comer en un edificio declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad por la Unesco.
Por eso es uno de los grandes atractivos gastronómicos de la ciudad de Córdoba, sede de la Manzana Jesuítica, ese conjunto de edificios construidos antes de la Independencia argentina.
En el mismo solar, ubicado en la calle Duarte Quirós, está la concesión en manos privadas del restaurant y del hotel boutique Virreinato.
“En la ciudad hay varios restaurants en edificios que son patrimonio histórico provincial, pero ninguno en uno de la Unesco”, contó Gerardo Pedernera, dueño del emprendimiento, en diálogo con La Nación.
Y agregó: “El edificio tiene entre 380 y 360 años. En el piso donde hay mesas funcionaba, aparentemente, un comedor de los jesuitas y en donde está la cava, guardaban los alimentos. Recuperamos el lugar siguiendo los protocolos, y se puede observar cómo estaban construidas las paredes hace casi cuatro siglos”.
El salón puede recibir hasta 50 comensales y la carta posee una variedad acotada de platos, con el foco puesto en desayunos y meriendas con pastelería francesa.
Además, poseen una cava de 70 etiquetas de vinos de bodegas boutique y ofrecen tragos para quienes quieran un aperitivo esperando su plato.
Transformar salsas y ajustar texturas, entre los resultados de este líquido clave.
Recetarios, crónicas, atlas viajeros y manuales ilustrados. Propuestas distintas sobre un universo que nos fanatiza.
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