En el marco de los 70 años del Instituto Balseiro, la cervecería de Bariloche Berlina presentó una edición especial bautizada IPA Nuclear, una creación que rinde homenaje a una de las carreras más emblemáticas de la institución: Ingeniería Nuclear.
El evento de presentación se realizó en la ciudad rionegrina, en un encuentro entre pizzas, cervezas y ciencia, que reunió a autoridades del Instituto y representantes de la empresa. “Homenajear y celebrar a las grandes cabezas de la ciencia y de la tecnología de nuestra querida Nación”, fue el espíritu de la iniciativa, según expresaron desde Berlina en un comunicado.
Bruno Ferrari, uno de los referentes de la cervecería, encabezó la presentación y reveló un detalle clave sobre esta edición especial: “La cerveza tiene 70 IBUs, uno por cada año de vida del Instituto”, explicó, en referencia a la unidad internacional que mide el nivel de amargor en una cerveza.
Por parte del Instituto, el director Mariano Cantero agradeció el gesto: “La verdad es que nos pone muy contentos este homenaje tan lindo que nos hace Berlina. Las instituciones somos las personas que las hacemos, así que acá nos estamos juntando las personas para celebrar esto”.
El Instituto Balseiro depende de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO), y es un emblema de la ciencia argentina. A lo largo de 2025 se realizarán distintas actividades culturales y académicas para conmemorar su 70° aniversario.
Dos fechas tendrán especial relevancia: el 22 de abril, día en que se firmó el convenio de creación del Instituto en 1955, y el 1° de agosto, cuando comenzaron oficialmente las clases.
En 2004, los hermanos Guido, Franco y Bruno Ferrari —este último maestro cervecero formado en la prestigiosa VLB-TU de Berlín— dieron vida a Berlina, un proyecto familiar que nació como brewpub en las afueras de Bariloche, frente a la Playa Serena.
Allí comenzó a elaborarse de manera artesanal una cerveza que, con el tiempo, se convirtió en un símbolo local y en parada obligada tanto para vecinos como para turistas.
Con el correr de los años, Berlina creció y amplió su producción con una planta en Colonia Suiza, donde además de funcionar como microcervecería y embotelladora, cuenta con un tap room que invita a degustar las variedades en el mismo lugar donde nacen, con vista a los paisajes majestuosos del Sur.
El nombre de la cervecería no es casual: Berlina remite a la figura mítica que, según la tradición medieval, inspiraba a los cerveceros en tiempos en que la cerveza se producía en monasterios y abadías. Con la llegada del Renacimiento y la liberación de las artes, esa musa también se emancipó y pasó a ser sinónimo de creatividad cervecera.
Hoy, Berlina es una de las cervecerías artesanales argentinas más reconocidas a nivel internacional. Fue pionera en varios frentes: elaboró la primera IPA del país, lanzó la primera Stout envasada con nitrógeno y apostó por cervezas producidas íntegramente con maltas alemanas Weyermann.
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