Guía de aperturas 2025: 62 proyectos que se pusieron en marcha y vale la pena probar
El año que terminó tuvo decenas de nuevas propuestas gastronómicas. Un listado para tener a mano, siempre.

El 2025 fue un año de movimiento constante para la gastronomía porteña. En un contexto cambiante, con algunos cierres que obligaron a recalcular y un público cada vez más atento, también aparecieron decenas de aperturas que volvieron a confirmar algo: las ganas de salir a comer siguen intactas.
Cantinas de barrio, cafés de especialidad, proyectos de autor e incluso formatos más descontracturados: la escena encontró maneras de reinventarse. Ya te contamos a mitad de 2025 cómo venía el termómetro de las aperturas y ahora actualizamos la info con 62 proyectos más que se pusieron en marcha el año pasado.
Este recorrido reúne algunas de las aperturas más interesantes del año en Buenos Aires y alrededores. Propuestas distintas entre sí, pero unidas por una misma idea: cocinar con identidad y abrir lugares con sentido. Guardalo a mano, porque más de uno va a definir tu próxima salida.
#. Café Mar del Plata, Añasco 2543, La Paternal.

El proyecto del actor y productor Martín Piroyansky junto a Diego Berakha nació casi por casualidad y terminó convirtiéndose en un homenaje al sándwich de miga con café de especialidad servido bajo los nombres de siempre: cortado, lágrima, café con leche. La carta -diseñada en colaboración con los chefs de Fico- reversiona el clásico con opciones que van del jamón y queso a combinaciones como kimchi y queso, mortadela con pesto o crudo y queso con manteca de tomates secos, además de opciones dulces tostadas como el vigilante o banana con dulce de leche.
Brickell Café, Soler 6048, Palermo. Inspirado en la cultura wellness de Miami, este café creado por Nicolás Maggi y Federico Taiah propone una pausa saludable con bowls frescos, protein shakes y brunchs personalizables.
Amina, Manuela Pedraza 1741, Núñez. Reinterpreta el bodegón desde un lugar moderno y mediterráneo, con una propuesta con platos plant based, cortes nobles y una buena selección de vinos. Al frente de la cocina está Gastón Despessailles, con paso por COQUE Madrid y Anchoita, mientras que la barra suma coctelería de autor a cargo de Sergio Ancarola.
#. Presencia, Montevideo 1789, Recoleta.

El proyecto de los hermanos holandeses Niels y Bente Houweling se presenta como restaurante de cocina contemporánea y cafetería de especialidad, con una propuesta que redefine el lujo desde el diseño y el detalle.
El Bocadito, Murillo 1116, Villa Crespo. El nuevo proyecto de Wilson Rodríguez, con foco en fiambres bien trabajados y una propuesta simple, directa y de barra.
Casa Palanti, Ortiz de Ocampo 2901, Palermo Chico. El histórico petit hotel diseñado por Mario Palanti reabrió como restaurante con una propuesta íntima de 32 cubiertos y cocina a cargo del chef Juan Ventureyra, que tras ganar su primera estrella Michelin en Mendoza desembarca en Buenos Aires.
Stain Coffee, El Salvador 5999, Palermo. Proyecto de café de especialidad de Nicolás Manos y Santiago Malbrán, nacido del cruce entre trabajo remoto y cultura cafetera.
Cantina Directorio, Av. Directorio 843, Caballito. Nueva cantina de impronta clásica, con foco en platos como milanesas y pastas, porciones generosas y una carta que recupera el espíritu del restaurante porteño de barrio.
#. Silvino, Guevara 421, Chacarita.

El chef Gaspar Natiello presenta este bistró cálido y descontracturado que apuesta por una cocina honesta, artesanal y de estación, con un menú corto y rotativo pensado para compartir, donde conviven vegetales, pastas caseras, mariscos y carnes con postres que apelan a la memoria. Detrás del proyecto están también Juan Manuel Boetti Bidegain, Roberto Cardini y Gonzalo Fleire, responsables de Madre Rojas, Sifón y Ostende.
Bravado, Av. del Libertador 1410, Vicente López. Proyecto impulsado por las bodegas Del Fin del Mundo y Karas Wines, con cocina argentina contemporánea a cargo de Mariano Szatma Szotan, donde conviven guiños armenios y una cava que cruza Patagonia y Armenia, con postres firmados por Ana Irie.
La Fuga, Malabia 1578, Palermo. Café de especialidad con opciones de brunch, tostones de pan de masa madre y una carta pensada para desayunos y almuerzos relajados.
Estación 392, Arenales 2016, Recoleta. Café de especialidad creado por la agencia A-TRAIN, concebido como una estación de tren europea donde hay café de orígenes seleccionados y arquitectura histórica.
#. Docena, Guevara 356. Chacarita.

La nueva apertura de Evelyn Strohl que une café, pastelería, y cocina de estación.
Wino, Thames 1347, Palermo. Restaurante y wine bar con más de 120 etiquetas -incluidas regiones argentinas poco exploradas y proyectos internacionales-, servicio por botella a precio de vinoteca, vinos por copa rotativos y flights semanales.
Sapo Caffeine & Cuisine, Rodríguez Peña 22, San Isidro. Café de especialidad en una casona colonial restaurada, con desayunos y almuerzos de impronta europea, vinos bonaerenses y un espacio de yoga en planta alta que suma dimensión de bienestar.
#. Solileb, Zapiola 1102, Colegiales.

El proyecto propio de Melany Belilos se basa en pastelería de estética cuidada que nació en encargos y pop-ups.
#. Marta, Virrey Avilés 3488, Colegiales.

En una esquina tranquila, la chef polaca Marta Wajda despliega una cocina precisa y profundamente personal, donde conviven técnica de alta cocina, producto de estación y una sensibilidad estética marcada por su formación artística. La experiencia es un menú degustación y distintos salones -living, espacios íntimos y terraza con huerta- que refuerzan una propuesta sutil e imaginativa.
Casa Bellucci, Del Barco Centenera 1699, Parque Chacabuco. Es un restaurante con foco en pizzas y pastas, acompañado por una carta de vinos sólida y pensada para maridar.
#. Garabato Bistró, O’Higgins 3424, Núñez.

En Núñez, la dupla de cocineros Clara Corso y Lucas Canga (MAD Pasta) pone en marcha este neo-bistró de espíritu libre, con una cocina de base técnica que se expresa en platos cambiantes, lúdicos y sin solemnidad. El menú rota según temporada e intuición en un espacio de estética parisina con guiños trash, buena música y distintos sectores.
Generosa Pâtisserie, Chivilcoy 3672, Villa Devoto. Pastelería de inspiración francesa con foco en viennoiserie, cookies, macarons y petit gâteaux, además de una sección salada con croque monsieurs y brioches.
Cantina Recoleta, Av. Sta. Fe 1430, Recoleta. Cantina moderna con cocina a la leña y una carta que apuesta al confort, entre pastas a la vista, focaccias y platos de fondo. En el piso de arriba, una terraza semitechada con verde, vista a Av. Santa Fe y clima ideal para el after office.
#. Caprichito, Honduras 5684, Palermo.

El nuevo proyecto de Vicky y Carola Santoro (Ti Amo, La Sorellina) pone el antojo en el centro, con una carta de clásicos a cargo del chef Emiliano Belardinelli, que va de spaghetti con albóndigas y lasagna a vitel toné y burgers de blend propio. Pastas frescas, pizzas que siguen diciendo presente y postres de infancia.
Bambina, Cabello 3486, Palermo Chico. El nuevo local de Julián Ini junto a Melanie Jafif y Martín Masri sirve pizza napoletana y helado bien logrado, con hits como la Margherita, la Verde con pistacho y un helado de halva que ya es sello de la casa.
Comuna 9, Av E. Castro 7328 , Mataderos. Impronta contemporánea que apuesta por una cocina honesta, sabores claros y platos con identidad, donde el diseño acompaña. Acá, menos es más y nada llega a la mesa que no comerían ellos mismos.
Artífice Café, Godoy Cruz 1369, Villa Crespo. Nacido en Córdoba y desembarcado en Buenos Aires en 2025, este café de especialidad a cargo de Gonzalo Arce y Fernanda Ávila Vásquez une métodos filtrados y espresso con panadería argentina reinterpretada.
Casa Veltri, Juncal 1642, Recoleta. Un nuevo restaurante de impronta italiana que funciona en un edificio histórico del barrio, con una propuesta de cocina casera y abundante -pastas frescas, risottos, carnes y pescados- asesorada por el chef Sebastián Raggiante (Osteria Raggio).
Curva, Caldas 1596, Villa Ortúzar. Cocina de platitos y platos clásicos -empanadas fritas, arancini, papas bravas, tortilla, milanesa con puré y panchos- con picadas para compartir y opciones de mediodía.
El Colmo, Costa Rica 5972, Palermo. El proyecto de Ariel Rodríguez Palacios eleva el sándwich a plato principal, con ocho opciones donde todo se elabora en casa -rellenos cocinados a baja temperatura y pan propio- y una carta de postres que reinterpreta el tiramisú en varias versiones.
#. Buche, Asunción 4085, Villa Devoto.

Abierta en enero de 2025 a una cuadra de Plaza Arenales, esta casa de quesos y embutidos es el segundo proyecto porteño del chef cordobés Julio Figueroa y rinde homenaje a la picada y al tapeo mediterráneo con productos artesanales locales e importados. En un local de tres plantas -mercado, salón y rooftop– ofrece tablas, sándwiches y platitos para consumir en el lugar o llevar, acompañados por una selección de vermuts, amaros, cócteles italianos y una cava con más de 80 etiquetas.
Pani Pizza Feroz, Honduras 4999, Palermo. El regreso de Pani Trotta con una pizzería nocturna y desfachatada: masas de larga fermentación, combinaciones atrevidas, platitos para compartir y coctelería de autor.
#. Muyè, Ayacucho 1563, Recoleta.

El proyecto de Marcelo Böer y Fernando Bertuol suma cocina de autor, coctelería creativa y el encanto de una casona centenaria con jardín secreto. La carta de la chef Ayelén Jaquenod cruza impronta mediterránea y sabores del mundo, con brunch all-day y café de especialidad.
Han, Vera 966, Villa Crespo. Escondido detrás de una fachada casi hermética, el proyecto de Pablo Park propone una experiencia de cocina coreana contemporánea en formato barra para pocos comensales, con cocina a la vista, estética minuciosa y un recorrido de bocados sin carta impresa. Precisión, fermentos, acidez y picante bien calibrados construyen una propuesta que no busca replicar la cocina coreana clásica, sino proyectarla hacia el futuro.
#. Gao, Cazadores 1911, Bajo Belgrano.

El proyecto personal de Karina Gao se trata de cocina china auténtica pensada para el público argentino, con una carta atravesada por regiones, sabores fieles y una experiencia que se despega del restaurante chino tradicional.
#. Aspen, Juan Ramírez de Velasco 1201, Villa Crespo.

Cocina de clásicos porteños bien hechos como buñuelos, tortillas, empanadas y sándwiches de milanesa, en una esquina barrial, con menú del día.
Mafia, Franklin D. Roosevelt 2108, Belgrano. El proyecto de los hermanos Mateo y Azul Báez desafía el ritual clásico de la pizza con una propuesta irreverente donde la napolitana de masa madre se sirve en vajilla de cristal y se marida con champagne, en un clima de celebración permanente. Con platos de pescado, opciones sin gluten y postres con helado, Mafia cruza estética clandestina de los años 20 y glamour noventoso.
Olivia House, Tomás A. Le Bretón 4096, Coghlan. Café y pastelería con una carta amplia que incluye opciones tradicionales, veganas, low carb, sin gluten y keto.
Pastasole, Fitz Roy 1947, Palermo. El cantante Rusherking abrió este local inspirado en un concepto neoyorquino, especializado en fettuccine Alfredo que se terminan en una horma de queso estacionado 24 meses, con opción de sumar salsas, proteínas y adicionales.
Café Rivas, Estados Unidos 302, San Telmo. Ubicado en la esquina de Estados Unidos y Defensa, es uno de los cafés históricos del barrio que reabrió este año con servicio continuo, carta clásica y funcionamiento sostenido a lo largo del día, desde desayunos hasta comidas.
Sandino, Olleros 3891, Chacarita. Cantina contemporánea y listening bar creada por Fátima Pons y Ramiro Brizzi, que recupera el espíritu barrial porteño con platos clásicos reinterpretados y música en vinilo.
#. Jotti, Jorge Luis Borges 1627, Palermo.

Creado por Santiago Olivera y el chef Dante Franco, este spot redefine la comida callejera con platos de autor prensados en pan brioche, del roast beef braseado al smash chori.
Trufa, Av. Sta. Fe 760, Retiro. Nueva sede dentro del icónico Palacio Paz Hotel, con estética minimal-clásica, cocina de temporada (risottos, ñoquis, carnes y mar) y barra protagónica.
#. Malandra, Av. Pedro Goyena 199, Caballito.

Neo-bodegón de espíritu barrial que apuesta a clásicos argentinos como pastel de papas, guisos, milanesas, pastas y buena carne en una esquina luminosa del polo de Pedro Goyena.
La Terraza de La Carbonera, Carlos Calvo 299, San Telmo. En lo alto de un edificio centenario, esta terraza con cocina a la vista pone al fuego en el centro con cordero braseado, arañita al horno de leña y empanadas de langostinos.
El Pastificio de Pablos, Fernández de Enciso 3963, Villa Devoto. La familia Mariani inauguró una cantina italiana de dos plantas en el barrio, con una carta que cruza memoria familiar entre pastas, pizzas y entradas de inspiración casera. Tagliatelle al pesto, gnocchi soufflé, arancini y pastelería artesanal completan la experiencia.
#. El Preferido Kiosco de Helados, Guatemala 4785, Palermo.

El clásico de Palermo suma un kiosco a pie de vereda que recupera el gesto del helado porteño con una carta breve y prolija, elaboraciones artesanales y sabores de siempre. Detrás están Pablo Rivero y Guido Tassi, con cremas densas -destaca la Jersey-, formatos de barrio (vaso, cucurucho, potes) y hits retro como almendrado y bombón escocés.
Burdo, Delgado 1199, Colegiales. Con cocina a cargo de Lucila Rodríguez, el restaurante reabre una esquina emblemática del barrio con una carta breve y precisa.
Conserva Lo Bueno, Av. Donado 1957, Villa Urquiza. El proyecto del chef Iván Alsina junto a Paolo Simonetti y Gero Klein de día sirve café de especialidad y platos frescos; de noche, horno de barro con pizzas y empanadas.
#. Chez Janu, Echeverría 1310, Belgrano.

Creado por Janu Rodríguez, este café–tienda funciona como refugio para tomar buen café. La carta acompaña con platos como su bagel con cottage, kale, huevo y palta, y el diseño suma objetos elegidos con sensibilidad.
Trocca, Griveo 3304, Villa Pueyrredón. Reabierto este año fuera de los corredores gastronómicos tradicionales, mantiene el sello de su cocina con un menú de sabores claros: entradas vegetales, pescados frescos, pastas simples y postres clásicos como la pavlova o el arroz con leche.
Mambo, Malabia 820, Villa Crespo. El nuevo proyecto de Santiago Pérez junto a Calvin Daniele gira alrededor del fuego, el producto y una cocina hecha en el momento. Menú rotativo, elaboraciones propias -panes, embutidos, pastas, caldos y helados- y platos para compartir, con clima de mesa larga.
Foga Ahumados, Honduras 5098, Palermo. Parrilla de ahumados donde el fuego manda: brisket de larga cocción, ribs, vegetales al rescoldo y entrepanes de pastrami o pulled pork, en una casona de tres pisos con patio, terraza y cava a la vista con más de 300 etiquetas.
#. Barragán Cantina, Roseti 177, Chacarita.

Esta cantina, que parte del proyecto Barragán Lonchería y Café, propone un menú que se despega del formato clásico y suma frituras, cocciones al Kamado y frutos de mar, con antojitos y platos para compartir como buñuelos de boniato, ceviches, tacos y birria de res.
Del Rio Cantina, Av. García del Río 2957, Saavedra. En uno de los boulevards más activos del barrio, esta cantina de impronta italiana recupera el espíritu del bodegón con platos caseros, pastas hechas a mano y clásicos bien porteños, en un espacio de dos pisos íntimo y lleno de luz natural. La carta va de panzottis y ñoquis gratinados a milanesas, carnes y postres tradicionales, y suma barra con vinos y aperitivos.
Sencillo Café, Billinghurst 2050, Recoleta. Una nueva cafetería de especialidad con variadas opciones dulces y saladas para elegir.
Lula, Estomba 991, Villa Ortúzar. El proyecto de Teo Valentini propone una cocina de estacionalidad, con carta viva que cambia según el mercado y cruza influencias españolas, parrilla argentina y herencia judía.
Ada, Libertad 1198, Recoleta. Con espíritu de cafetería urbana y alma de restaurante porteño, este proyecto liderado por Ezequiel Álvarez propone sabores generosos y cocina hecha en casa, con carta a cargo de la chef Constanza Cerezo, en un espacio luminoso dentro del Hotel Casa Bevant.
#. Casa Luis, Méndez de Andés 1002, Caballito.

Esta tapería española propone tapas al estilo Madrid y Barcelona -sin fusiones ni concesiones-, con tortillas jugosas, rabas crocantes y vermú, y suma un nuevo salón con cava y noches especiales.
Manly, Av. Olazábal 1777 local 208 – 209, Barrio Chino. Nacido de una experiencia emprendedora en Australia, este café creado por Cristina Dai y Macarena Guastaferro fusiona café de estilo australiano con pastelería de guiños asiáticos con hits como el korean toast.
Gaucha, Nicaragua 6044, Palermo. Este proyecto vuelve a poner en primer plano la cocina argentina desde el fuego, con cocciones a la brasa y una lectura contemporánea del asado bajo la dirección del chef Juan Carlino. El menú, con opciones como costillar, tapa de cuadril o bife ancho, se completa con panes, embutidos y postres clásicos
Grasa, Acevedo 986, Villa Crespo. Propone tratar a la hamburguesa como un plato de restaurante, con foco en la calidad de los insumos y en el servicio, con una estética que cruza guiños de diner con espíritu de bistró.
#. Hierro Bodegón, Fitz Roy 1722, Palermo.

La dupla de Hierro –Francisco Giambirtone y Santiago Lambardi– desembarcó en Palermo Hollywood con un neo-bodegón que cruza cocina popular argentina y técnica prolija en una barra luminosa con estética cosmopolita y un Dogo Argentino como emblema. La carta invita a compartir (mollejas al verdeo, arancini de hongos de pino, patitas de pollo con panceta y mermelada de vermut, vitello y tortilla con alioli), suma clásicos bien hechos -milanesa napo, pastas y brasas- y cierra con volcán de banana y pistacho.
Tavlón, Pedro Morán 4150, Villa Devoto. La nueva apuesta de Abdala Ghisays es un bar de vinos y platitos para compartir, con una carta que gira en torno al vino y pequeños platos pensados para acompañar.
Author: Martina
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