La historia de Ama Gozua es muy particular. Fue fundado en 1968 cuando Guillermo Ercoreca, de familia vasca, compró una esquina en Villa Maipú. Al hacerlo local le pusieron Mamá Dulce o en euskera, el idioma vasco, Ama Gozua.
Pasó a ser una parada obligada en la Ruta 2, para quienes iban camino a Mar del Plata. Sus morcillas y chorizos que empezaron consumiendo los camioneros y luego se extendieron al público general con el tiempo se volvieron míticos.
Sin embargo, la pandemia tuvo un efecto trágico y Ama Gozua fue cerrado en septiembre de 2020, a causa de la prolongada cuarentena, jamás pudo volver a recuperarse y sus dueños decidieron vender el fondo de comercio. Un cliente recogió la posta y tras meses de puesta a punto volvió a abrir en 2023.
Ahora se hizo presente en ExpoAgro para seguir difundiendo el sabor de sus mejores platos y para recordarle a todos los que vayan a Mar del Plata que en el km 276 hay un lugar con mucha tradición.
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