Refrescante, aromática y cremosa, el agua de horchata es una de esas bebidas que invitan a calmar la sed y disfrutar del momento. Su versión más popular en América latina se prepara con arroz, canela, azúcar, esencia de vainilla y leche, y es típica de la gastronomía mexicana.
Sin embargo, existen otras variantes similares. En España, la horchata original se elabora con chufa, un tubérculo con sabor dulce y terroso.
Aunque la receta tradicional es sabrosa y energética, también suele ser rica en calorías, especialmente si lleva azúcar refinada o leche entera. Por eso, quienes buscan una opción más liviana pueden adaptarla fácilmente, reemplazando algunos ingredientes por otros más saludables sin perder su esencia.
Además del arroz, es posible preparar horchata con otros alimentos como almendras, avena o coco rallado. Estos aportan fibra, grasas saludables y un perfil nutricional más completo, manteniendo un sabor suave y una textura cremosa muy similar a la original.
Si bien es importante consumirla con moderación, una horchata casera y equilibrada puede ofrecer algunos beneficios al organismo:
#. Mejora la digestión.
El arroz, al ser un carbohidrato de fácil digestión, ayuda a calmar el estómago. Por su parte, la canela tiene propiedades antiinflamatorias y antiespasmódicas que contribuyen a aliviar molestias digestivas como la acidez, la gastritis o la diarrea.
#. Aporta vitaminas y minerales esenciales.
Entre los nutrientes que pueden encontrarse en esta bebida están las vitaminas del complejo B, fundamentales para el sistema nervioso, y minerales como calcio, magnesio y fósforo, que fortalecen huesos y dientes.
#. Favorece la recuperación muscular.
Tanto el arroz como la leche o bebida vegetal suman proteínas y carbohidratos que ayudan a reponer energía y a nutrir los músculos después del ejercicio, siempre que se acompañe con una alimentación balanceada.
Para una versión más liviana y nutritiva de esta bebida, se puede evitar el azúcar refinado y optar por una leche descremada o vegetal. El resultado será igual de refrescante, pero con menos calorías y mejor perfil nutricional.
Ingredientes:
Procedimiento
Lavar bien el arroz con agua hasta que esta salga clara, para eliminar el exceso de almidón. Luego, hervir el litro de agua con la canela en rama, dejar enfriar y añadir el arroz. Dejar reposar por lo menos 4 horas o toda la noche.
Al día siguiente, licuar la mezcla con la leche, la vainilla y el endulzante elegido. Se puede colar o no, según la textura preferida. Servir bien fría con hielo, y si se desea, espolvorear un poco de canela por encima.
Transformar salsas y ajustar texturas, entre los resultados de este líquido clave.
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