Uno de los problemas que se presenta a la hora de comer, sobre todo cuando uno está con gente que desconoce y la comida tiene cierta formalidad, es cómo emplear el protocolo, en particular en lo que respecta a las manos.
Contra todo lo que se pueda pensar, las manos son un utensilio más, tan importante como la cuchara, el cuchillo y el tenedor. Karina Vilella, experta en la materia y directora del Centro de Diplomacia que lleva su nombre dice que “hay culturas en las cuales comer con cubiertos es una ofensa, así que hay que reconocer la importancia que tiene conocer las normas de etiqueta”. Pero no siempre se puede recurrir a ellas.
Por eso Cucinare te cuenta cuándo es necesario el empleo de las manos:
# Empanadas. Se comen con las manos, que para eso están hechas. Comer una empanadas con cuchillo y tenedor es algo ridículo.
# Espárragos. Se toman con la mano, pero para eso tienen que estar bien cocinados (muchos traen a la mesa los espárragos “chirle” y no hay nada más triste). “La excepción es si a uno le proporcionan una pinza de espárragos, pero son muy pocas las casas que las tienen”, cuenta Vilella.
# Pan. En la mesa se corta siempre con la mano, pero por motivos religiosos. El pan representa la Eucaristía y partirlo con un cuchillo no es la mejor idea. Por eso, al igual que Jesús, hay que emplear los dedos para esa función.
# Espinas. No hay que avergonzarse: si uno tiene una espina en la boca, se saca con toda naturalidad y se deja al costado del plato.
# Huesos. ¿Se puede tomar un hueso con la mano y roerlo como un perro? Depende el hueso, pero sería no hacerlo con una chuleta de cordero o una patita de codorniz. Para eso hay que pedir previamente una aguamanil al camarero (compotera con agua tibia y limón, no sea que uno deje la servilleta a la miseria).
# Sushi. Aquí Karina Vilella observa que el sushi se puede comer con palitos pero también con la mano.
# Pizza. La experta dice lo mismo respecto de la pizza en Italia. La mano es la mejor opción.
# Almejas y mejillones. Comer almejas con la mano, sorbiendo su líquido, es un auténtico placer. Lo mismo corre para las ostras, a pesar de que uno se puede ayudar con un pequeño tenedor al efecto.
# Mandarinas y uvas. Con las mano, siempre.
¿Sos de usar las manos para comer?
Transformar salsas y ajustar texturas, entre los resultados de este líquido clave.
Recetarios, crónicas, atlas viajeros y manuales ilustrados. Propuestas distintas sobre un universo que nos fanatiza.
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