Los 38 mejores restaurantes de Buenos Aires

Una experimentada periodista estadounidense eligió 38 establecimientos gastronómicos porteños imperdibles.

Una nota en Eater, firmada por la periodista estadounidense Allie Lazar, revela las mejores experiencias gastronómicas que se pueden tener en Buenos Aires y estos lugares fueron los elegidos:

# Alo’s: restaurant de La Horqueta, capitaneado por el creativo y a la vez técnico Alejandro Feraud y su equipo. Blanco Encalada 212, La Horqueta.

# Narda Comedor: la mediática cocinera plasmó su propio establecimiento en el Bajo Belgrano, abierto todo el día, donde ofrece lo mejor de su cocina. Sucre 664, Bajo Belgrano.

# Corte Comedor: para Santiago Garat y sus socios, que supieron hacer algo diferente, informal y de calidad y a un precio más que razonable. Además de un bife madurado, cuentan con una singular versión del steak tartar, algo que hay que probar. Olazábal 1391, Belgrano.

# La Kitchen: pastelería de Saavedra que funciona desde 2015, donde se elaboran productos con harinas son orgánicas, huevos libres de jaula y se tuesta un excelente café. Núñez 3400, Parque Saavedra.

# Heladería Gruta: hace cuatro décadas que Héctor Ambieni hace unos de los mejores helados de Belgrano. Se caracteriza por usar materias primas de primera calidad y por la elaboración de sabores “retro”. Mariscal Antonio José de Sucre 2356, Belgrano.

# Anafe: pequeños platos de cocina de Italia, Europa del Este y Medio Oriente, reinterpretados por Mica Najmanovich y Nicolas Arcucci. Virrey Avilés 3216, Colegiales.

# Atelier Fuerza Dos: moderna y ascendente panadería porteña, obra del ex publicista Francisco Seubert, devenido en panadero y amante de la masa madre. Delgado 1461, Colegiales.

# Mishiguene: el restaurant de cocina judía de influencias que supo reinterpretar lo mejor de las cocinas sefardí y ashkenazi, a cargo del laureado Tomás Kalika. Lafinur 3368, Palermo.

# Casa Cavia: elegantísima casa de Palermo del año 1927 donde conviven artes y oficios: el restaurante, especializado en “haute cuisine”, cuenta con una florería, una librería y una editorial. La cocina está a cargo de Julieta Caruso. Cavia 2985, Palermo.

# Catalino: restaurant agroecológico de “cocina sincera”, tal como la llaman ellos, que sólo emplea alimentos de estación, carnes de pastura y vegetales sin agrotóxicos. Maure 3126, Colegiales.

# La Mezzetta: parada de taxistas y glotones que no resisten la llamada de la fugazzetta rellena, un portaviones desbordante de queso. Llama la atención la pavorosa cantidad de muzzarella que tiene cada pizza: 1.2 kilos por unidad, aunque parezca increíble. Av. Álvarez Thomas 1321, Villa Ortúzar.

# Strange Brewing: atípica cervecería creada por un grupo de amigos argentinos y noruegos que, además de forjar una buena amistad, hicieron un brewpub único en su tipo. Delgado 658, Colegiales.

# La Carnicería: uno de los “hits” de la dupla formada por Germán Sitz y Pedro Peña. Ofrece combinaciones jugadas, como ojo de bife con duraznos secos, jabalí anisado y mollejas caramelizadas, entre otras opciones. La carne vacuna está terminada a pastura, el ambiente es singular, muy “chic” y con la parrilla a la vista. Thames 2317, Palermo.

# Tres Monos: considerado la revelación local en 2021, cuenta con 10 taburetes junto a la barra y mucho espacio en la vereda. Propiedad de Sebastián Atienza (ex-Florería Atlántico) y Charly Aguinsky, ofrece una generosa selección de espirituosas difíciles de encontrar en Argentina y mucha innovación estacional. Guatemala 4899, Palermo.

# El Preferido de Palermo: esquina palermitana rescatada por los propietarios de la parrilla Don Julio que, junto con Guido Tassi, adquirieron el negocio, lo remozaron y crearon una carta de bodegón aggiornada. Allí cuentan con embutidos de elaboración propia y un pollo al spiedo que rota a la vista de los comensales. Jorge Luis Borges 2108, Palermo.

# La Fuerza: vermutería contemporánea que ofrece excelentes platos de bodegón. Forma parte del nuevo polo gastronómico de Chacarita. Cuenta con una simpática terraza. Av. Dorrego 1409, Chacarita.

# Na Num: reinterpretación de la cocina coreana con aires porteños, resultado de la creatividad de Marina Lis Ra (ex Niño Gordo). Imperdibles las ribs laqueadas con gochujang. Roseti 177, Chacarita.

# Don Julio: no hay mucho que agregar a la más premiada de todas las parrillas de la Argentina, reconocida mundialmente. Carnes de pastura excelentemente grilladas, servicio de mesa superlativo, ambiente telúrico y completísima carta de vinos. El santo grial para todo extranjero que pasa por Buenos Aires. Guatemala 4691, Palermo.

# Donnet: bodegón de cocina vegana, cuyo artífice es Manuela Donnet. La cocina, que tiene puesto el acento en los hongos, tiene uno de los emplatados más atractivos de la ciudad.  Av. Jorge Newbery 4081, Chacarita.

# Panadería de Anchoíta: baguettes, churros, ensaimadas y pan de chocolate son algunos de los productos que ofrece la flamante panadería del excéntrico piloto y empresario Enrique Piñeyro. Aguirre 1562, Chacarita.

# Nuestro Secreto: el quincho acristalado al pie de la mansión Álzaga Unzué tiene una soberbia parrilla. Forma parte del Four Seasons, está dirigida por Juan Gaffuri, y es costosa, aunque vale la pena. Posadas 1086, Retiro.

# Roux: el favorito de muchos “paladares negros porteños”, apalancado en la alta cocina, técnica y famosa por sus emplatados. El cordobés Martín Rebaudino y su equipo cuidan de todo su resturant, hasta el último detalle. Peña 2300, Recoleta.

# Gran Dabbang: iconoclasta, fusión única de sabores asiáticos y latinoamericanos. En su pequeño local de apenas 12 mesas se vive una experiencia gastronómica singular e inolvidable. Raúl Scalabrini Ortiz 1543, Palermo.

# Aramburu: para muchos, el mejor restaurant de Buenos Aires. Se encuentra en el elegante Pasaje del Correo y la cocina académica por pasos es obra de Gonzalo Aramburu. Experiencia costosa pero que vale hasta el último centavo. Vicente López 1661, Recoleta.

# Panadería Medio Oriente: un clásico que funciona desde 1972. Además de platos como hummus, tabuleh y babagnush, los fines de semana se agolpa una multitud para comer el exquisito shawarma que sale de su “rotiseur”. Cabrera 4702, Palermo.

# La Cocina: pequeño local que se transformó en un lugar de culto. Allí, en un ambiente austero, se consiguen algunas de las mejores empanadas horneadas de la ciudad, además de buen locro. Av.Pueyrredón 1508, Recoleta.

# Julia Restaurante: bistró con apenas 22 cubiertos cuya premisa es lograr platos equilibrados siguiendo una combinación de ingredientes nobles. La cocina es obra de Julio Martín Báez, quien gusta de marcar los contrastes en sus platos. Loyola 807, Villa Crespo.

# La Alacena: pintoresco local palermitano con mesas a la calle cuyo núcleo es la cocina casera y buena atención. Los fuegos están a cargo de la ascendente Julieta Oriolo, que no deja pasar la ocasión de mostrar su cocina de impronta italiana. Gascón 1401, Palermo.

# Parrilla Peña: vieja parrilla porteña, clásica, machaza, donde se comen cortes de novillo pesado asado al carbón. Es muy apreciada por los turistas. Rodríguez Peña 682, Recoleta.

# Los Galgos: Julián Díaz lo hizo de nuevo. Puso en valor uno de los cafés notables de la ciudad que data de la década de 1930. Cuenta con una carta de bodegón aggiornada a los tiempos que corren, donde se ocupa de rescatar platos clásicos porteños. También funciona como café. Av. Callao 501, Centro.

# Don Ignacio: bodegón de Almagro famoso por la excelencia de sus milanesas, tanto de carne como de pollo, así como por sus guarniciones. Rivadavia 3439, Almagro.

# Chila: el sofisticado y apolíneo restaurant de Andrés Porcel mantiene su excelente nivel gracias a la alta cocina argentina con visos de autor que le da su chef estrella, Pablo Bargero. Cuenta con el escenario de Puerto Madero como vista. Av. Alicia Moreau de Justo 1160, Puerto Madero.

# Café San Juan: es sabido que Lelé Cristóbal -que hace poco incursionó en el negocio de la sandwichería-, tiene una legión de fanáticos. Este cocinero iconoclasta, diferente, supo transformarse en un personaje en casi 20 años de una frondosa carrera que desarrolló tanto en la Argentina como en el exterior. Sus recetas basadas en cocina de inmigrantes, con buenos productos y una visión muy personal, le dieron una clientela cautiva y fiel. Av. San Juan 450, San Telmo.

# Nilson: bar de vinos abierto en el Mercado de San Telmo, gracias a la audacia de Samantha Nilson. La oferta paso por los vinos al paso, interesantes y accesibles. Av. Carlos Calvo 463, San Telmo.

# Urondo: esquina de barrio, patio en damero, aire de bodegón. Es parte de la propuesta de Javier Urondo, un “outsider” que propone una cocina autor, con gran respeto al producto. Beauchef 1204, Parque Chacabuco.

# El Ferroviario: en Liniers, pegado a la cancha de Vélez, se encuentra un templo dedicado a la parrilla abundante. Allí todo es dionisíaco: sirven desde asado ancho, cochinillo, pasando por achuras y cordero. Al menos hasta antes de la pandemia, la gente se juntaba como si fuera una rave para probar las maravillas que salían de sus fuegos. Av. Reservistas Argentinos 219, Liniers.

# Una Canción Coreana: el primero de los restaurantes coreanos en abrirse al público local. A cargo de Anra Chung y su suegra, Seung Ja Joo, ambas ofrecen platos coreanos caseros, auténticos, sabrosos y cromáticos. Av. Carabobo 1549, Flores.

# Yiyo el Xeneixe: almacén centenario, auténtico museo gastronómico, devenido en cantina gracias a los buenos oficios de Yiyo Zoppi y su hermano Egidio. Sirven pequeñas porciones, al estilo tapeo, de aceitunas, sopressata, salames, quesos, acompañados por sendas copas de vino y vermut. Un auténtico viaje al pasado. Eva Perón al 4402, Parque Avellaneda.


Author: Cucinare

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