Denunció a su vecino por hacer asados todos los días

Un ciudadano cordobés se cansó y llevó la situación a terreno legal.

Hay pocas cosas más costumbristas y gratas que el asado del domingo. Una vieja tradición criolla, hoy en crisis, que reúne a familia y amigos alrededor de la mesa, carne y vino de por medio.

Pero, ¿qué sucedería si uno tiene un vecino que no se limita a los asados dominicales y prende, religiosamente, la parrilla a diario?

Esto es lo que le sucede a una persona de Villa María, Córdoba, cuyo vecino enciende la parrilla todos los días, sin excepción, con humareda y ruidos molestos como parte del combo.

El afectado ya realizó denuncias al respecto y encima tiene que lidiar con la mala fe del parrillero, que no sólo ignora los reclamos, sino que ni siquiera le abre la puerta a fin de escucharlo.

La denuncia fue presentada en la Defensoría del Pueblo de Villa María e incluyó las quejas por el humo, ruido molestos y desidia. Desde este órgano público apelarán a una conciliación entre los dos vecinos.

Es difícil saber con qué margen legal cuenta el damnificado en caso de que la conciliación no prospere y decida accionar.

Por norma, corresponde rechazar la demanda por daños y perjuicios ocasionados por el humo y olores molestos provenientes de la utilización de una parrilla, siempre y cuando no exceda de la normal tolerancia teniendo en cuenta las condiciones del lugar.

Al respecto, hay un antecedente en 2010, cuando una rosarina demandó al edificio contiguo por los asados que regularmente preparaban; el humo del mismo ingresaba a su domicilio, provocándole afecciones respiratorias y congestión nasal.

La justicia local dio la razón a la denunciante, que además de recibir un resarcimiento de $ 1.000, destacó que la persona debe ser el centro de la protección, y citó que “no se puede huir de los otros, porque no existe otro lugar”.


Author: Cucinare

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