La reacción del sector gastronómico ante las nuevas restricciones: “Hubiera sido peor cerrar a las 22”

Luego del anuncio de las nuevas medidas, conversamos sobre su impacto con dos referentes de la gastronomía argentina.

Por Luis Lahitte

El gobierno nacional volvió a tomar medidas restrictivas para evitar los contagios de Covid-19, con las secuelas económicas y sociales que dichas medidas aparejan. Pocos dudan de que sean necesarias, pero para una población exhausta financiera y moralmente, se le hace cuesta arriba, en especial al sector gastronómico, que junto con la industria del turismo es la que más está sufriendo el azote del virus.

Luego de dialogar con el poder ejecutivo de la ciudad de Buenos Aires, el presidente Alberto Fernández firmó un decreto que obliga a bares, restaurants, cines y teatros a cerrar las puertas a las 23. Quienes para ese horario todavía se encuentren en el interior, podrán quedarse a terminar su consumición, pero deberán retirarse antes de la medianoche, tal como informó el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta. Los negocios gastronómicos estarán habilitados para reabrir a las 6 de la mañana.

Otra medida que permitirá a los particulares emplear sus vehículos es que se va a liberar el estacionamiento en la Ciudad para que todos aquellos que deban movilizarse puedan usar el auto y eviten el transporte público, que se encuentra especialmente destinado para trabajadores esenciales.

Cucinare consultó con referentes del sector acerca de las nuevas restricciones. Julián Díaz, propietario de Los Galgos, 878, Roma y La Fuerza, nos cuenta que “hubiera sido mucho más dañino si nos hubieran obligado a cerrar a las 22, ya que de esa forma hubiera partido el servicio a la mitad. La gastronomía es una comunidad, que bien articulada no tiene impacto negativo alguno; al contrario, es fuente de trabajo, aporta calidad de vida y mejora la vida y el espacio público. Ciertamente, hay una responsabilidad compartida de locales y clientes, porque si la gente está con barbijo, convenientemente distanciada, se emplea alcohol gel y se respeta la capacidad de aforo, mejora sustancialmente la situación”.

“Nada es seguro, porque a fin de cuentas uno se puede contagiar igual, pero si se respetan las medidas, las posibilidades de contagio descienden sistemáticamente. Repito que el problema no está en una gastronomía responsable, sino en la nocturnidad, en especial cuando se produce una acumulación de gente, en especial con los más jóvenes, y no se cumplen con los protocolos correspondientes”, finaliza el restaurador.

Por su parte, Ariel Amoroso, presidente de la AHRCC (Asociación de Hoteles Restaurantes Confiterías y Cafés), en conversación con Cucinare, afirmó que “nos hubiera gustado que no hubiera habido restricciones (ya estábamos restringidos hasta las 2 am, con un 30% de aforo), pero la menos se tuvo en cuenta el pedido de esta asociación de no cerrar antes de medianoche. Habíamos pedido que como mínimo nos permitan tener abiertos los locales hasta la una, pero al menos podremos trabajar hasta las 00:00”, concluyó el dirigente.

¿Qué opinas acerca de las nuevas restricciones?


Author: Cucinare

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